11 de abril de 2012

Tú, un desierto de sentimientos

¿Quién quiere derramar lágrimas por ti cuando he de esperar convertirme en un desierto? Me niego a sufrir por tu silencio, tu frialdad y tu distancia, no me digno a detener mi mundo por un insensible cuando sé que vendrán verdaderos dolores y caídas que valga la pena llorar, amores que partan por mi culpa, desastres en mi devenir por cometer errores. Sólo he de recordar no sentirme desechada ni desdeñada por ser rechazada por un inepto. Sólo tengo que sentir pesar cuando sea yo misma la que cometa la falta y la que haga mal al resto, la que por ser yo convierta la belleza en desastre y torbellino de tortura. No pienso ahogarme en la autocompasión y rechazar la vida a menos que haya cometido un error. En este caso, lamentándolo por ti, el error ha provenido de ti... Siento que ahora seas tú el que deba convertirse en un desierto seco.

No hay comentarios:

Publicar un comentario